Depresión: cómo detectarla y reconocerla.

121 millones de personas en el mundo sufren depresión, un trastorno mental que convierte la vida en un mar de tristeza, desánimo y desesperanza. Científicos y expertos en salud psíquica trabajan para inventar y desarrollar terapias eficaces que nos ayuden a combatir esta plaga que aumenta día a día.

El escritor ruso León Tolstoi tenía fama de ser un autor exhaustivo. Las más de mil páginas que ocupan cada una de sus novelas Guerra y Paz o Ana Karenina (en todas las ediciones) lo atestiguan. Sin embargo, en el ensayo Mi confesión habla de su crisis depresiva y consigue describir esta enfermedad con tres certeras frases: “Mi vida se había detenido de golpe. Podía respirar, comer, beber, dormir. En realidad, no podía evitar hacerlo, pero no había una vida verdadera en mí”.

Tolstoi escribió este texto en 1887, y hay referencias a la depresión en multitud de épocas y lugares, sin embargo, hay quien la considera la enfermedad del futuro. Sólo en atención primaria, se calcula que entre el 5 % y el 10 % de los pacientes que acuden a un médico padecen esta dolencia. Y si hacemos un estudio más detallado, veremos que en nuestro país un 14 % de los individuos ha convivido con este mal en algún momento de sus vidas. Esas serían las cifras si únicamente nos concentramos en los problemas producidos por la enfermedad en sí. Pero en salud mental, la depresión es un factor omnipresente que interactúa con muchos otros males.

Un ejemplo: en un estudio, realizado por la OMS con más de 24 000 personas de 60 países, se desprende que entre el 9 % y el 23 % de los afectados por una enfermedad crónica padece, además, un trastorno depresivo. El trabajo, publicado en la revista médica británica The Lancet, señala también que esta combinación es más perjudicial para la vida psíquica que, por ejemplo, el hecho de padecer dos o tres enfermedades crónicas de forma simultánea.

Sentir melancolía puede ser un mecanismo adaptativo

¿Pero cómo definir la depresión? La precisión es esencial para que el diagnóstico no resulte alarmista. Por un lado hay que señalar que el ser humano convive con la melancolía y la aflicción, que en ocasiones son sentimientos inevitables y necesarios. De hecho, como decía Charles Darwin, “la tristeza (…) es una buena forma de adaptación que ayuda a que una criatura se cuide a sí misma contra cualquier peligro grande o repentino”.

Por eso es importante aclarar, en primer lugar, que sentirse triste o melancólico no es una enfermedad mental ni equivale a sufrir de depresión. Sólo cuando estos sentimientos se prolongan o se agravan pueden empezar a ser valorados como patológicos, e incluso entonces estos estados afectivos tendrán que ir acompañados de otros síntomas para que sean calificados como tale

El Comité para la Prevención y Tratamiento de las Depresiones (PTD) define la depresión como un síndrome que agrupa síntomas somáticos y síntomas psíquicos en torno a un núcleo central.

El centro de esta enfermedad sería la tristeza patológica, la pérdida de impulsos y la sensación de vacío. Según el CIE-10 y el DSM-IV –los manuales de diagnóstico más corrientes–, la depresión es un trastorno mental afectivo caracterizado por la presencia de síntomas como la tristeza, la pérdida de interés y la incapacidad para experimentar sentimientos de placer. Durante un episodio depresivo típico disminuyen la capacidad para disfrutar, la energía vital, el interés y la concentración. Cualquier esfuerzo, por nimio que sea, nos hace sentir cansados. También se sufren trastornos del sueño –dormir mucho más de lo habitual o padecer insomnio– y de la alimentación –comer compulsivamente o perder el apetito–. Además, la enfermedad afecta a la autoestima, se pierde confianza en uno mismo y aparecen sentimientos de culpabilidad.

En cuanto a su intensidad, los episodios depresivos pueden ser, según la OMS, leves, moderados o graves. Se considera leve cuando el paciente puede llevar a cabo la mayoría de sus actividades diarias; es moderado si tiene grandes dificultades para continuar con su vida cotidiana; en un caso grave, la mayoría de los síntomas están presentes de forma intensa y la idea de suicidio o autodestrucción se hace frecuente.

Varias causas y un círculo vicioso que no parece tener fin

Las investigaciones actuales hablan de una interacción entre varios factores como causa de la enfermedad. No existe ninguna variable que explique completamente una depresión. De hecho, se tiende a hablar de relaciones causales que actúan como un círculo vicioso. Un ejemplo de estas cadenas que se alimentan a sí mismas puede partir de la vida poco estimulante que a veces llevan las personas que sufren este síndrome. Si alguien carece de estímulos y su patrón de personalidad hace que tienda a echarse la culpa de lo que le ocurre, caerá en un estado de ánimo melancólico.

La tristeza y el pesimismo le llevaran a pensar de forma negativa acerca de los que le rodean y a actuar dando por hecho que los va a perder. El fatalismo hacia los demás funcionará como profecía autocumplida y llevará a la persona a una vida más carente aún de estímulos. Esta cadena relacionaría factores de conducta (vida poco estimulante), de personalidad (tendencia excesiva a la responsabilización), emocionales (tristeza), cognitivos (pesimismo) y de habilidades sociales (poco empeño a la hora de conservar relaciones) en un círculo que se iría agrandando a medida que se repite.

Según sus partidarios, esta teoría de los círculos viciosos explicaría el aumento de la incidencia de la depresión, ya que para las generaciones pasadas era más fácil quebrar el círculo. Por ejemplo, en las sociedades colectivistas era raro permanecer aislado y sin estímulos; la familia o los amigos rompían la cadena depresiva por ese punto y la enfermedad no se llegaba a agravar. Hoy vivimos en una sociedad individualista que tiende a perpetuar esas cadenas que se retroalimentan.

Factores genéticos

Los factores implicados en el ciclo depresivo pueden ser genéticos, bioquímicos, neuroendocrinológicos, neurofisiológicos, psicosociales, de personalidad y ambientales. Respecto a los genéticos, algunas investigaciones señalan que el riesgo de la enfermedad aumenta en individuos con un progenitor o un hermano depresivo, y los estudios con gemelos monocigóticos apuntan que, si uno de ellos está diagnosticado de depresión mayor, la probabilidad de que el otro la sufra es del 50 %.

El desequilibrio de sustancias neurotransmisoras también influye

Por otro lado, se ha demostrado que la bioquímica del cerebro juega un papel significativo en los trastornos depresivos y que las personas con depresión grave tienen un desequilibrio de las sustancias conocidas como neurotransmisores. Por ejemplo, la noradrenalina, que aumenta la excitación y mejora el estado de ánimo, es sobreabundante durante la fase maníaca del trastorno bipolar y escasea cuando llega la etapa depresiva. Eso también ocurre con la serotonina y por eso los fármacos antidepresivos tienden a aumentar el suministro de noradrenalina y serotonina, y a bloquear su recaptación o descomposición química.

La mitad de los afectados  tiene el cortisol por las nubes

Las alteraciones neuroendocrinológicos más relevantes han sido detectadas en relación con las llamadas depresiones endógenas, que son aquellas debidas a algo que viene de nuestro interior, sin causa externa aparente. Se ha observado que los pacientes que la sufren no experimentan la elevación habitual del nivel de hormonas tiroideas y su glándula pineal segrega menos melatonina. Estos dos factores explicarían en parte los problemas de insomnio causados por este trastorno.

Otra sustancia que aparece frecuentemente en los estudios es el cortisol, generado por la glándula pituitaria: el 50 % de pacientes con depresión grave presentan un alto nivel. La investigación en el área neurofisiológica se ha centrado en los hallazgos observados mediante el electrocradiograma (EEG) tradicional o el EEG computerizado, los estudios de las fases del sueño y los de potenciales evocados.

Tampoco hay que olvidar los factores psicosociales. Algunas personas caen en la depresión sin motivos aparentes, pero otras veces surge a raíz de alguna circunstancia difícil, como la muerte de un familiar próximo o de un amigo, una enfermedad crónica, problemas interpersonales, dificultades financieras, un divorcio…, hechos que pueden ocasionar síntomas que sostenidos a lo largo del tiempo acaban desencadenando una depresión clínica.

Respecto al factor de personalidad, hay que decir que las personas con esquemas mentales negativos, baja autoestima, sensación de falta de control sobre las circunstancias de la vida y tendencia a la preocupación excesiva son más propensas a padecer depresión. Un ejemplo muy estudiado son los patrones cognitivos: las personas deprimidas tienden a explicar los hechos malos como algo estable –“va a durar toda la vida”–, global –“va a afectar a todo lo que hago”– e interno –“ha sido culpa mía”–.

Expertos como Lyn Abramson, de la Universidad de Wisconsin-Madison, mantienen la teoría de que el resultado de estas atribuciones pesimistas, hipergeneralizadas y culpables es un sentimiento de desesperanza depresivo. Si creemos que nuestra tristeza no se puede cambiar, afecta a toda nuestra vida y es responsabilidad nuestra, iniciaremos uno de esos círculos viciosos que llevan a la enfermedad.

Es como un perro negro,  pero se puede acabar con él

Por último, no hay que olvidar las causas ambientales: una vida poco estimulante en cuanto a relaciones, amistades, trabajo, familia… es un factor que puede llevar a la depresión. El reto de los tratamientos actuales es romper la cadena por alguno de sus eslabones. Muchos investigadores lo creen, aunque debido a la compartimentación de la ciencia, cada científico intente romper el círculo en el punto en que es experto. Por eso hay métodos para salir de la depresión desde la bioquímica, desde lo psicosocial, desde la genética… Lo importante es detectar los puntos de ruptura y trabajarlos poco a poco porque de la depresión se puede salir.

Para Winston Churchill, la enfermedad era un “perro negro” que de vez en cuando le perseguía. Abraham Lincoln era tan retraído y pensativo de joven que sus amigos temían que se quitara la vida. Y Bertrand Russell afirmaba en su autobiografía que no se suicidó porque quería aprender más matemáticas. Todos ellos lucharon contra la depresión y rompieron el círculo.

Consejos para cuidar a tu perra si está embarazada.

Si tu perra está embarazada es fundamental que cuides de ella durante toda la gestación. Deberás preparar todo el parto para que pueda dar a luz a sus cachorros en un ambiente agradable, limpio y tranquilo. Si la dieta de tu mascota es adecuada y tiene una buena atención veterinaria, seguro que podrá dar a luz a sus cachorros sin ningún inconveniente. A continuación te damos algunos consejos para cuidar de tu perra embarazada.

Acude al veterinario

Si sospechas que tu perra está embarazada deberías acudir al veterinario cuanto antes. Así, podrás saber la fecha en la que dará a luz y hablar sobre cualquier cambio que sea necesario en la medicación. Por otro lado, tu veterinario también podría determinar si tu perra está teniendo un embarazo psicológico.

Las máquinas de ultrasonido pueden visualizar cachorros aproximadamente a las 3 semanas de embarazo. Además, el veterinario puede contar los fetos para saber la cantidad de cachorros que hay en el vientre. De esta manera, sabrá si todos los cachorros se encuentran sanos cuando tu perra dé a luz. 

Dale un alimento adecuado

Cuando tu perra se encuentre en la quinta o sexta semana de gestación deberías darle un alimento específico para cachorros o embarazos, ya que este contiene mayores cantidades de proteínas, grasas, hidratos de carbono y minerales.

Por otro lado, en este periodo deberías aumentar la cantidad de alimento a tu perro en un 20 % y otro 25 % para el final de su embarazo. No obstante, tendrás que consultarlo previamente con tu veterinario de confianza.

Continúa con los paseos diarios

Los paseos diarios son un gran ejercicio de baja intensidad para las perras embarazas. La mayoría de los perros pueden continuar sus caminatas diarias durante su embarazo.

Si tu perra solía trotar antes de quedarse embarazada, puede continuar haciéndolo durante las primeras seis semanas de embarazo. Sin embargo, después de la sexta semana tendrá que dejar de trotar y centrarse solo en caminatas diarias.

Haz una caja de parto

Tu mascota necesita un lugar seguro para dar a luz a sus cachorros. Por ello, una buena opción son las cajas de parto. Son unas camas blandas rodeadas de paredes relativamente altas. Además, puedes comprarla en una tienda de mascotas o bien hacerla tú mismo con madera contrachapada o plástico.

La caja de parto debe ser lo suficientemente grande para que tu perra pueda estirarse por completo (y entren todos los cachorros). Asimismo, es fundamental que las paredes sean altas para evitar que los cachorros salgan hasta que no cumplan las seis semanas de edad.

Andrés Calamaro reunió a Raphael, Carlos Vives, Julio Iglesias y más artistas legendarios en “Dios los cría”, su álbum de duetos.

Andrés Calamaro lanzó  “Dios los cría”, un disco de duetos que cuenta con la participación de grandes artistas latinoamericanos como  Julio Iglesias, Alejandro Sanz, Mon Laferte, Lila Downs, Raphael y Fernando Cabrera, entre otros.

 Artistas legendarios, cantantes contrastados, leyendas y nuevas figuras rodean a Calamaro en lo que podría ser el primer álbum de una saga de duetos, terceras y colaboraciones.

“Dios los Cría” reviste el repertorio de Andrés Calamaro con el cálido sonido del trío comandado por Germán Wiedemer, que inclina la balanza hacia el compás, bolero con detalles de jazz, latino y flamenco, para adornar el catálogo Calamaro primeramente grabado en la horma del rock argentino con pie madrileño.

A lo visto y oído con Julio Iglesias, Manolo García y Vicente Amigo, se suman Alejandro Sanz, Milton Nascimento, Raphael, León Gieco, Lila Downs, Saúl Hernandez, Fernando Cabrera, Carlos Vives, Juanes, Julieta Venegas, Mon Laferte y más cantantes del abanico hispano de la canción, el pop, el clasicismo cantoral y el rock.

¿Cómo funciona la escala de Richter?

Los terremotos cuentan con su propia escala para poder ser medidos. Se trata de la escala Richter.

Siempre que hay un temblor, leemos o escuchamos acerca de cierta magnitud del mismo. Pero, ¿cómo funciona? La escala de Richter, llamada así en honor al sismólogo estadounidense Charles Francis Richter, es una escala que asigna un número para cuantificar la energía que libera un terremoto. Fue creada en 1935 por Richter y Beno Gutenberg (ambos del Instituto de Tecnología de California), con objeto de medir la fuerza de los terremotos de acuerdo a su magnitud, esto es, según la cantidad de energía liberada durante el sismo en cuestión.

La fórmula para calcular la magnitud de un terremoto es la siguiente:

Según la escala, los valores asignados aumentan de forma logarítmica y no de forma lineal, de forma similar a la escala de magnitud estelar empleada en astronomía para poder medir el brillo de las estrellas. Así, un terremoto de intensidad 4 no es el doble que uno de intensidad 2, sino 100 veces superior y así de forma sucesiva.

La escala de Richter llega hasta los 12 grados, donde un sismo de estas características tendría la misma potencia que 1 billón de toneladas de trinitrotolueno con la fuerza suficiente para fracturar la Tierra por el núcleo.

Clasificación de la escala Richter y su impacto en la superficie:

  • Menos de 3.9: Generalmente no se percibe
  • De 4 a 4.9: Perceptibles a menudo, pero con daños poco probables
  • De 5 a 5.9: Se percibe, pero solo causa daños menores; en edificios antiguos sí pueden ser daños graves
  • De 6.0 a 6.9: Puede ocasionar daños severos en áreas pobladas en 160 kilómetros a la redonda
  • De 7.0 a 7.9: Terremoto mayor. Puede causar serios daños en muchas zonas y suele haber unos 18 por año.
  • De 8.0 a 8.9: Se trata de un gran terremoto que puede causar graves daños en zonas de varios cientos de kilómetros. Se producen de 1 a 3 por año.
  • De 9 a 9.9: Son terremotos devastadores en varios miles de kilómetros. Se producen 1 o 2 cada 20 años.
  • De 10 o más: Aún no se ha registrado ninguno. Sus consecuencias serían épicas.

Teniendo en cuenta que los terremotos comenzaron a medirse a partir del siglo XX, el terremoto de mayor magnitud de la historia fue el registrado en Valdivia, Chile, en 1960. El sismo fue de magnitud 9.5. Hubo 2.000.000 de damnificados y Valdivia se hundió 4 metros bajo el nivel del mar, produciéndose además la erupción del volcán Puyehue.

Charles Francis Richter

Charles F. Richter (1900-1985) fue uno de los desarrolladores de la escala de Richter que se utiliza para medir la magnitud de los terremotos. Richter, que dedicó al trabajo toda su vida, fue un pionero en la investigación sismológica en un momento en que los datos sobre el tamaño y la ubicación de los terremotos eran más bien escasos. Es autor de dos libros de texto que todavía se utilizan como referencia y son considerados por muchos científicos como su mayor contribución, superando incluso la propia escala Richter. 

Diego Torres confirmó la llegada de su nuevo disco “Atlántico a pie es un hecho”

Una Muy buena noticia para los seguidores del cantante argentino.

En sus redes sociales, Diego Torres anunció la llegada de un nuevo disco: 

 «Finalmente… Atlántico a Pie es un hecho.  Este 28 de Mayo podrán escuchar este nuevo disco. Atlántico a Pie es un viaje, un recorrido por distintas canciones y con ellas, diversos paisajes musicales. Es la suma de muchas voces, de grandes colegas que me acompañaron, dejando su sello propio. Con letras cotidianas y simples pero a la vez, profundas. Este disco es una compañía en este momento del mundo, lo es para mi y así espero que sea para todos los que lo disfruten».

Con ese mensaje junto con la portada del álbum, Diego Torres confirmó que en pocos días podremos escuchar nuevas canciones.

Natalia Lafourcade comparte “Cien años” con Pepe Aguilar.

¡Todo un clásico en voz de Natalia Lafourcade, acompañada por Pepe Aguilar!

Juntos interpretan “Cien años” de Rubén Fuentes y Alberto Raúl Cervantes, cuya primera versión fue grabada por “El ídolo de México”, Pedro Infante en 1953.

Ahora, “Cien años” es parte del disco “Un canto por México vol. 2”, un proyecto altruista en favor del Centro de Documentación del Son Jarocho.

Así lo presenta Lafourcade: “Amigos y amigas, me siento profundamente feliz de anunciar que aquí tenemos el primer sencillo de Un canto por México Vol. 2. (…) Ha pasado un buen tiempo desde aquel día en que compartimos con gente maravillosa en el Auditorio Nacional de la ciudad de México, un concierto que nació con la intención de recaudar fondos para la reconstrucción del Centro de Documentación del Son Jarocho y que, en un intento por nunca olvidarlo y dejarlo registrado para siempre, nos empujó a grabar las canciones que con detalle y cariño preparamos y entregamos”.

Acerca del video con ilustraciones de Daniel Barreto, Natalia explica que “es la historia de un gigante que vive enamorado de la luna y un pajarito enamorado del gigante. Una cadena de amor no correspondido. Mientras el gigante busca y sueña con que la luna lo mire y lo quiera de vuelta, el pequeño pajarito sigue los pasos del gigante, anhelando algún día ser visto y poder vivir juntos un amor bajo la luz de la luna”.

12 formas de luchar contra el estrés laboral.

Todos en algún momento de nuestra vida hemos sufrido el estrés en el trabajo. La presión, las prisas, las responsabilidades… un amplio abanico de factores que, a pesar de que tengamos la suerte de realizar un trabajo que nos llena, presenta elementos estresantes.

Entra, corre, haz esto, ve allí, atento a los detalles, que no se te olvide, haz lo otro, sal. Vuelta a empezar. La cultura humana ha ido derivando, desde la segunda mitad del siglo XX, hacia una concepción mucho más centrada en el trabajo y el esfuerzo individual como formas de alcanzar el éxito. Desde la Antigüedad, la norma básica era “trabajar para vivir” intercambiando parte de tu fuerza, tiempo y habilidades por un sustento que nos permitiría tener cierto nivel de vida. Pero poco a poco esta idea ha ido invirtiéndose y ahora lo que solemos encontrar es el “vivir para trabajar”. Aun cuando los llamados millenials vuelven a ser consciente de la importancia del tiempo libre y los placeres de la vida, el estrés laboral sigue siendo uno de los problemas más graves de la sociedad actual.

El estrés es la respuesta de nuestro organismo a las amenazas o desafíos que nos surgen en el día a día a través de una respuesta fisiológica que suele alterar nuestro modo de pensar o actuar. Desde un punto de vista genético, el estrés era la reacción que hacía que nuestros antepasados primitivos estuvieran preparados para situaciones complicadas y supieran reaccionar y sobrevivir (por eso sus descendientes somos más proclives a tener este tipo de reacciones).

Precisamente esa mayor capacidad de reacción por parte de nuestra mente y cuerpo hacen que el estrés pueda ser altamente beneficioso para nosotros. Los niveles correctos provocan una activación extra que puede hacernos pensar con mayor claridad, fijarnos más en los detalles o trabajar más rápido. El problema llega cuando los niveles de estrés son demasiado altos, sentimos que no somos capaces de hacer frente a la amenaza que se nos plantea y nuestro cuerpo se bloquea. Esta situación, que puede llegar a provocar  enfermedades y trastornos graves, se conoce como distrés.

El estrés laboral es aquel provocado por las situaciones que surgen en el ámbito de trabajo debido a un exceso de tareas asignadas, descontrol u otra serie de situaciones a las que se les suma la presión social que existe en torno a la importancia del trabajo. Según su gravedad puede provocar síntomas emocionales (cambios de humor), mentales (problemas de concentración), de conducta (aislamiento social) u otras enfermedades más graves como hipertensión o depresión. Estas son doce efectivas formas de no dejarse vencer por el estrés.

Identificar qué es lo que nos estresa.

¿Qué es lo que te provoca más estrés? Según la Asociación Americana de Psicología, identificar qué situaciones son las que nos crean más estrés es esencial para poder combatirlo. Una forma idónea de hacerlo es apuntar en la agenda nuestros pensamientos y reacciones ante las situaciones de cada día (por ejemplo, si acabaste alzando la voz en una discusión personal o laboral). Encontrar patrones entre lo que nos estresa y lo que no puede ayudarnos a saber cómo combatirlo o cómo reaccionar ante ellos.

Reaccionar de forma positiva.

Muchas personas luchan contra el estrés atiborrándose de comida rápida o incluso de alcohol para conseguir un poco de paz y tranquilidad ante tanta situación de estrés. Pues bien, la Asociación Americana de Psicología recomienda combatirlo con opciones más saludables como el ejercicio, ya sea a un nivel más sosegado como el yoga o a un nivel más intenso como el spinning o el aerobic. Otra de las formas de luchar contra el estrés diario es sacar tiempo para hacer las cosas que más nos gustan como leer un libro, ver una película o pasar un rato jugando a videojuegos.

Poner límites.

La Asociación Americana de Psicología expone que establecer unos límites entre la vida personal y laboral es muy necesario. La tecnología actual nos da la posibilidad de estar disponibles tanto para unos como para otros las 24 horas del día y eso solo puede crearnos angustia y estrés. Ponernos unos límites como no consultar el correo del trabajo desde casa o poner el teléfono en silencio a partir de determinada hora nos ayudará a combatir el estrés motivado por el trabajo.

Descansar.

Los efectos del estrés y el cansancio laboral no harán sino ponernos obstáculos en el desempeño de nuestro trabajo; por tanto, según la Asociación Americana de Psicología, es necesario tomarnos un tiempo para descansar. “Desconectar” del trabajo cuando nos encontramos fuera de la oficina es requisito imprescindible para que nuestro estrés no se vuelva crónico y para que rindamos mucho mejor en el trabajo.

Hablar con el jefe.

No hablamos de un aumento de sueldo, sino de crear un ambiente positivo de trabajo que promueva el bienestar de todos. Hablar con el jefe puede ayudarnos a controlar situaciones de estrés que obstaculizan el desempeño adecuado de tu trabajo como, por ejemplo, saber qué es lo que se espera de nosotros exactamente, establecer tareas que supongan un reto o hacer cambios físicos en la zona de trabajo para reducir las tensiones y hacerlo más confortable, según explica la Asociación Americana de Psicología.

Conseguir apoyo externo.

Abrir nuestras miras es indispensable para no sentirnos sobrepasados. Contar con el apoyo de la familia o incluso de amigos puede ayudarte a manejar el estrés diario provocado por el trabajo. La Asociación Americana de Psicología explica que, si es necesario, podemos acudir al programa de prevención de riesgos laborales en el que se incluirá un protocolo de actuación sobre el estrés laboral.

Organizarse.

Tanto en nuestra mente y acciones como en nuestro espacio de trabajo. Establecer una serie de propósitos diarios ayudará a que nuestra mente se estructure y funcione a mejor ritmo, haciendo que nos resulte más sencillo trabajar. Si este tipo de plannings se acompañan de una organización externa (mantener el lugar de trabajo despejado, cómodo y con las cosas en su sitio) lograremos que el tiempo en el trabajo nos resulte mucho más cómodo. asequible y provechoso.

Delegar.

Debemos entender la acción de delegar no como una forma de quitarse el marrón de turno de encima y colocárselo a otra persona, sino como una forma de repartir parte del trabajo y fomentar aspectos muy positivos en el ámbito laboral. Saber delegar consigue no sobrecargar a una sola persona con un exceso de trabajo y si se hace bien se puede reforzar técnicas de trabajo en equipo, organización y reparto de tareas e incluso madurez profesional.

Tomarse cinco minutos.

Todos tenemos un punto de impacto crítico en el que, simplemente, colapsamos. El estrés laboral puede hacernos sentir que perdemos el control de la situación y provocar que nuestra mente se bloquee y no podamos reaccionar como deberíamos. Antes de llegar a ese límite, es preferible parar cinco minutos e intentar volver a ponernos al timón.

Aprender a relajarse.

Además del yoga u otros tipos de deportes, existen técnicas especializadas que, si bien no permiten eliminar el estrés, al menos ayudan a controlarlo o disminuir sus efectos. La meditación o su variante mindfulness y el control de la respiración son algunas de las formas más conocidas de mantener el estrés a raya. La relajación progresiva de Jacobson, un método por el que se consigue una relajación corporal y mental en pocos minutos, resulta especialmente efectiva y surte efecto en poco tiempo una vez se controla.

Recuperar la ilusión por el trabajo.

Cuando se empieza un nuevo trabajo suele surgir esa ilusión interna por la emoción de empezar algo nuevo y la incertidumbre del qué pasará. Ser capaces de recuperar esas primeras sensaciones, de revivirlas, harán que el ir a trabajar no se convierta en un suplicio y que el estrés se reduzca o suavice. Puede ser a través de mejorar la relación con los compañeros, de sentirse a gusto en el lugar de trabajo o por un redescubrimiento de la pasión perdida. Lo importante es encontrar esa chispa que aún brilla.

Trabajar para vivir, no vivir para trabajar.

Por mucho que los nuevos modelos de sociedad prioricen y difundan la idea de que trabajar más conlleva un futuro mejor, lo cierto es que al final del día seguimos siendo seres humanos y tenemos nuestras limitaciones. El trabajo, para que se realice en un marco sano, debe ser una herramienta para ganarse la vida pero no el centro de ella.

#cerebrohumano #salud

¿Por qué hacer ejercicio es bueno para nuestra salud mental?

No solo es beneficioso para el corazón, los pulmones, los huesos y los músculos sino también para el cerebro.

Nadie duda que hacer ejercicio físico de manera cotidiana es bueno para la salud. Ha quedado demostrado que beneficia al corazón, los pulmones, los huesos y los músculos, entre otros órganos. Además, se recomienda para mantenernos en nuestro peso, junto con una dieta saludable. Pero ¿Qué efectos tiene a nivel mental más allá de ayudarnos a desconectar o rebajar el estrés? ¿Puede ser bueno para nuestro cerebro? Vamos a descubrirlo.

Los efectos que tiene la práctica de actividad física en la salud mental es algo que los científicos vienen estudiando desde hace décadas. Algunos estudios han demostrado la existencia de una relación entre la práctica de ejercicio físico y un menor riesgo de sufrir enfermedades neurodegenerativas, así como la mejora de funciones cognitivas complejas como la atención y la memoria a corto plazo.

Según los expertos, mover el cuerpo ayuda a tu mente de tres maneras esenciales:

1. Cognición

Investigadores de la Universidad de Basilea en Suiza y la Universidad de Tsukuba en Japón descubrieron que hacer deporte con otras personas afecta más al rendimiento cognitivo que las actividades físicas en solitario.

La coordinación y la interacción con otros jugadores pueden conducir al crecimiento de nuevas células cerebrales y conexiones neuronales en el lóbulo frontal.

2. Memoria

El hipocampo es una zona del cerebro que juega un papel importante en la gestión de la memoria y donde los efectos de hacer ejercicio se pueden percibir mejor. En ensayos realizados con ratones, se vio que la zona se hacía más grande conforme los animales más se movían. En humanos lo que se ha visto no es que el hipocampo crezca como consecuencia de hacer ejercicio físico, sino que ayuda a que no empequeñezca con el paso del tiempo. Algunos neurocientíficos apuntan a que a partir de los 40 años el hipocampo se hace aproximadamente un 5 % más pequeño cada década. Los ejercicios aeróbicos, como correr o montar en bicicleta serían los mejores a la hora de limitar el deterioro que se da de forma natural en el cerebro como consecuencia del paso del tiempo.

“Cuando haces ejercicio, tu cuerpo bombea una amplia gama de neuroquímicos, incluyendo  factores de crecimiento que estimulan el nacimiento de nuevas células cerebrales en el hipocampo. Uso esta información como mi motivación personal para seguir haciendo ejercicio todos los días”, declaró Wendy Suzuki, profesora de ciencia neuronal y psicología en el centro de ciencia neuronal de la Universidad de Nueva York a Health.com.

3. Humor

La investigación muestra que el ejercicio puede mitigar los síntomas de la depresión. También puede mejorar la calidad del sueño, contribuyendo a mantener una buena salud mental.

¿Cómo hacer un mejor uso de la batería de tu móvil para que te dure más tiempo?

Entre los consejos a seguir uno de los más recomendables es recargar el teléfono móvil varias veces al día, en lugar de hacer una carga completa al finalizar el día (como muchos seguimos haciendo).

Es muy probable que te hayas percatado ya que la batería de nuestros teléfonos móviles no es para siempre. Y, al igual que hacemos con nuestro smartphone, es fundamental tratarla con cariño. Además de evitar seguir algunos consejos muy extendidos en la actualidad, pero que, sin embargo, realmente de poco sirven.

Las estadísticas muestran que uno de los criterios que prevalece en la opinión de muchos usuarios a la hora de comprar un teléfono móvil es, precisamente, su autonomía. Es cierto que, hoy en día, se ha convertido en su tendón de Aquiles, ya que la mayoría de los fabricantes están constantemente trabajando por encontrar una fórmula mágica que permita mejorarla. Por lo que, en la mayoría de los casos, lo más probable es que terminemos necesitando una batería externa.

Como ya te hemos comentado en distintas ocasiones, las baterías de iones de litio tienen sus límites y, en la actualidad, ninguna otra tecnología que no sea de este tipo parece ser capaz de reemplazarlas en un futuro inmediato. Aunque es cierto que la autonomía de las baterías de los teléfonos inteligentes se ha duplicado desde el año 2010, aún continúan perdiendo capacidad gradualmente con el paso del tiempo; es más, no podemos reemplazarlas por nosotros mismos como sí podíamos hacer con las versiones más antiguas.

Por suerte, existen distintos métodos útiles que nos permitirán prolongar la vida útil de nuestras baterías. Te ofrecemos algunos consejos sencillos que te serán de bastante ayuda.

La importancia de realizar recargas pequeñas

Recientemente nos preguntábamos si es adecuado cargar la batería del teléfono móvil sin haberse descargado por completo, ya que existe la creencia de que para una mayor autonomía y duración, lo más recomendable es descargarla por completo para volver a recargarla luego. Sin embargo, en realidad se trataría de una creencia errónea.

Como manifiestan muchos expertos, lo ideal es recargar el teléfono móvil de vez en cuando a lo largo del día, ya que ayudará positivamente a la hora de alargar la duración de la batería.

Esto significa que no es necesario (ni recomendable) esperar a que el teléfono inteligente se apague por no tener carga, y luego, recargarla al cien por cien. Al contrario, es mejor recargarlo del 40 al 80 por ciento, o del 30 al 70 por ciento, por ejemplo. De esta forma, conseguiremos que las diferentes celdas de nuestra batería permanezcan en un entorno más ideal.

No debes dejar que la batería se descargue por completo

Muchos usuarios suelen hacer lo mismo cada día: salen de casa con la batería del teléfono cargada al cien por cien, lo usan durante todo el día y, luego, lo cargan cuando lleguen a casa por la noche, o incluso a lo largo de toda la noche. Nuevamente, no se trata de un comportamiento recomendado para mantener la batería funcionando con el tiempo.

Es muy simple: dejar que la batería del dispositivo se descargue completamente solo conseguirá destruir las celdas que la componen gradualmente. Y ocurrirá algo similar si tenemos por costumbre dejar el smartphone enchufado durante varias horas al 100% (algo muy común durante la noche). Básicamente tendrá el mismo efecto.

El nivel ideal para recargar la batería

¿En alguna ocasión te has preguntado por qué cuando sacaste el teléfono inteligente de la caja mostraba entre un 30 a un 50 por ciento de batería? Esto se debe simplemente a que es el rango ideal para que las celdas de la batería se encuentren en mejores condiciones. Evidentemente, en nuestro día a día, con el uso cotidiano, no siempre podemos situar el nivel de la batería en estas cifras.

Por tanto, es recomendable recargar el teléfono tan pronto como la batería muestre el 30 por ciento y cargarlo hasta que alcance el 60 por ciento. Aunque tendremos que enchufar el dispositivo varias veces al día, en realidad se trata de una mejor práctica, en lugar de llevar a cabo una carga completa al finalizar la jornada.

Evita el calor (y el frío excesivo)

Es normal que tendamos a llevar las baterías de nuestros dispositivos al límite. Por ejemplo, jugar durante mucho tiempo o ver películas mientras el teléfono se está cargando puede acabar sobrecalentándolo. Obviamente, si deseamos que la batería aguante más tiempo, se trata de un comportamiento que deberíamos intentar evitar. En caso de no estar usándolo, un buen método es ponerlo en modo avión.

Igualmente, no es aconsejable dejar el teléfono cerca de lugares o áreas muy calurosos. Durante los meses de verano, por ejemplo, es preferible no dejarlo al sol, o dejarlo en un lugar cerrado mientras lo recargamos.

Por otro lado, si a las baterías no les gusta el calor, las bajas temperaturas tampoco. El frío, como el calor, tiende a destruir las células presentes en la batería, por lo que también afectaría a la vida útil de la misma.

Noel Schajris estrena «Voy a rescatar mi corazón» y anuncia una gira para celebrar 20 años de carrera.

Noel Schajris presentó en dias pasados su nuevo single «Voy a rescatar mi corazón», en el que cuenta con la colaboración de la cantante dominicana Techy Fatule.

A su vez, el cantante, compositor, pianista y productor nacido en Argentina y radicado en Los Ángeles, que experimentó un gran éxito como parte del dúo Sin Bandera, se embarcó en su carrera como solista.

A finales de 2020, Noel Schajris lanzó “Mi presente”, un disco doble en que se  encuentran temas como “Infinitamente Tuyo”, “Vacío” y “Breathe Again”,co-escrita con la leyenda norteamericana Paul Williams, que cuentan con sus propios videoclips.

Recientemente para celebrar sus 20 años de carrera artística,  Noel Schajris  anunció la gira ”Mi Presente – Tour 2021” con la que recorrerá inicialmente 20 ciudades en Estados Unidos y Canadá, llevando sus canciones de costa a costa.

A continuación mirá el video de «Voy a rescatar mi corazón»: