En un claro mensaje a lo que significa no dejarse caer, no permitirse caer en tentaciones nefastas y por el contrario mantenerse firme y con disciplina con la mira puesta en los objetivos planteados, la nueva campeona olímpica general de Gimnasia Artística, la estadounidense Sunisa Lee, admitió que hace poco estuvo a punto de echar todo a perder.
Sunisa Lee dijo que durante la pandemia, por el impacto mismo de la situación, sumado a una grave lesión que sufrió su padre en un accidente, casi llega renunciar al deporte y a refugiarse en el vicio y el desencanto.
«Definitivamente no pensé que estaría aquí en este momento con la medalla de oro. Definitivamente no lo he dejado asimilar todavía porque siento que no es la vida real. Pero los últimos dos años con Covid, y mi papá, y todas esas cosas… casi renuncio al deporte”, dijo.
“Estoy muy orgullosa de mí misma por no haberme dejado vencer, porque hubo un momento en el que quise ponerme a fumar… Pero estoy muy feliz de no haberlo hecho porque si hubiera caído, no estaría aquí con esta medalla. Estoy muy orgullosa de mí misma», recalcó con profunda emoción.
Sunisa Lee, medalla de oro en la final individual femenina de los Juegos Olímpicso de Tokio, nació hace 18 años en Saint Paul, Minnesota. Es la primera estadounidense de la etnia Hmong que compite en las Olimpiadas. Los Hmong son una comunidad asiática que nunca ha tenido un país propio. Durante siglos vivieron en el suroeste de China, aunque posteriormente emigraron a Laos.
La madre de Lee, Yeev Thoj, es una trabajadora de la salud, y su padre, Houa John Lee, un veterano de la Marina estadounidense.
Comenzó a practicar su deporte favorito a los seis años. En aquella época, las cosas no eran fáciles para la familia Lee. Su padre ha contado en la prensa estadounidense que, al no poder comprarle una barra de equilibrio a su hija cuando era niña, se la construyó en el patio trasero de su casa. Cuando la deportista tenía 12, hicieron una apuesta: recibiría de regalo un iPod si ganaba el all-around en el Campeonato Nacional Olímpico Junior Femenino en Des Moines, Iowa. Y lo ganó.
Todo iba bien, hasta que un día de 2019 su padre sufrió un accidente al caerse de una escalera, dos días antes de los Campeonatos Nacionales de Gimnasia de Estados Unidos. Esta tragedia pudo haber afectado su rendimiento deportivo, y aunque estuvo a punto de flaquear, la estadounidense la usó como motivación y aprendió a sacar fuerzas frente a la adversidad.
Gran mensaje que nos da otra figura del lindo mundo del deporte, de cuya vida hemos repasado algunos trazos aquí en radio Sinfonola, identificados plenamente con quienes resurgen de la oscuridad, salen a flote de la adversidad y acaban brillando como estrellas a luz plena, para que observemos su carácter, disciplina y esfuerzo.

Periodista Marco Tulio vega.

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