El papa Francisco ha destacado la actitud ante la derrota y mencionó el reciente gesto humilde de Pep Guardiola, director técnico del equipo de fútbol Manchester City.
El entrenador español perdió una final internacional al caer Manchester City con Chelsea. Pero esto no fue impedimento para que el técnico fuera celebrado, ya que su gesto de humildad al recibir la medalla de subcampeón de la Champions League dio la vuelta al mundo.
En efecto, hasta el Papa elogió la actitud sencilla de Guardiola, a pesar de la derrota. Sin mencionar su nombre, destacó que en la vida no hay que rendirse y saber perder; lección de vida que propuso a los deportistas y a las jóvenes generaciones.
“A veces se experimenta la derrota. Y cuando un deportista, una deportista, sabe “superar la derrota” así, con dignidad, con humanidad, con un gran corazón, esto es un verdadero galardón, una verdadera victoria humana”, afirmó el Papa.
El papa Bergoglio que es aficionado de fútbol y jugó baloncesto en su juventud, al recibir este lunes, 31 de mayo, en audiencia a los miembros de la Federación Italiana de Baloncesto invitó a los deportistas a promover el juego sano entre niños y jóvenes.
En su discurso instó a ayudar a los jóvenes a “mirar hacia arriba, a no rendirse nunca, a descubrir que la vida es un camino hecho de derrotas y victorias, pero que lo importante es no perder las ganas de «jugar el juego».
Valoró importante entender que cuando en la vida «no haces cesta” (o no haces goles suficientes como le pasó al Manchester City), no has perdido para siempre.
“Siempre puedes volver a salir a la cancha, todavía puedes formar equipo con otros, y puedes intentar otro tiro”.
Francisco subrayó la “actitud ante la derrota”, y sin mencionar expresamente a Pep Guardiola comentó su gesto; cuando recibió la presea por su segundo puesto y dejó que se la pusieran, para luego besarla y mantenerla en su cuello.
Por su parte, los jugadores del United al contrario, al perder con el Villarreal la Final de la Europa League rechazaron la medalla, al grado de quitársela de manera inmediata.
El técnico del Manchester City lideró la fila de su plantel, estrechó la mano de su compatriota César Azpilicueta (capitán del equipo rival) y besó su medalla pocos segundos después.
“Competimos muy bien en nuestra primera vez aquí. Ahora debemos prepararnos para volver”, dijo Pep, quien ya había ganado este trofeo, lo hizo en las temporadas 2008-2009 y 2010-2011 con el equipo Barcelona.
El Papa contó esa anécdota deportiva para remarcar el valor de saber perder en la vida:
“Me han contado que uno de estos días -no sé dónde- hubo un ganador y uno que quedó segundo, que no lo logró. Y el que quedó segundo besó la medalla. Normalmente, cuando uno queda segundo, está con cara amarga, triste, y no digo que tire la medalla, pero tiene ganas de hacerlo. Y este besó la medalla”, dijo.
“Esto nos enseña – afirmó el Papa – que incluso en la derrota puede haber una victoria. Tomar con madurez las derrotas, porque esto te hace crecer, te hace entender que en la vida no todo es dulce, no siempre todo es ganar”.

Periodista Marco Tulio Vega.

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