La victoria de Italia en la Eurocopa 2020 en la tanda de penaltis ante Inglaterra nos mostró una vez más, las dos caras de la vida. La felicidad de los jugadores italianos, abrazados en el campo, orgullosos de su título y a unos metros de ellos, la tristeza y desolación de los futbolistas ingleses, tan cerca de acariciar la gloria 55 años después de su último gran triunfo.
Es normal que unos triunfen, tan normal como que siempre hay quienes se quedan atrás y no logran el objetivo.
Lo que no es normal, mejor dicho, lo que es inaceptable, irracional e inconcebible, es que tras los penaltis fallados por Marcus Rashford, Jadon Sancho y Bukayo Saka, se hayan desencadenado múltiples insultos racistas en las redes sociales.
Marcus Rashford, mediante una carta, ha dado una lección al mundo del fútbol, recordándonos a todos que lamentablemente existen seres impresentables que suelen olvidar que detrás del jugador hay una persona.
El futbolista inglés, objeto hoy de graves insultos, pidió perdón ayer lunes por su error en el campo, pero dejó claro que «nunca» se disculpará por quién es o por su procedencia.
«No he sentido más orgullo que llevar los tres leones en el pecho», ha dicho Rashford. «Puedo aceptar las críticas a mi actuación, mi penalti no fue lo suficientemente bueno, debería haber entrado, pero nunca me disculparé por quién soy y de dónde vengo. No he sentido más orgullo que llevar esos tres leones en el pecho y ver a mi familia animándome ante una multitud de decenas de miles de personas», escribió el delantero en un mensaje publicado en sus redes sociales.
“Lamentablemente, el resultado no fue el que quería. Sentí que había decepcionado a mis compañeros de equipo. Sentí que había decepcionado a todo el mundo. Un penalti era todo lo que me pedían para contribuir al equipo. Puedo marcar penaltis mientras duermo, así que ¿por qué no ese?», continúa el escrito, en el que reconoce que no existe una palabra para describir su estado de ánimo tras perder la final de la Eurocopa en la tanda de penaltis.
«Todo lo que puedo decir es que lo siento. Ojalá hubiera salido de manera diferente», lamentó Rashford, quien ha alzado la voz por sus compañeros de selección tras un verano en el que ha disfrutado de una de las mejores concentraciones de su carrera, en las que el grupo ha construido una hermandad «que es inquebrantable».
Añadió que siempre soñó con días como el de la final del domingo y destacó que, pese a las críticas, los mensajes recibidos tras la derrota han sido «positivamente abrumadores».
«Las comunidades que siempre me rodearon continúan sosteniéndome. Soy Marcus Rashford, tengo 23 años. Hombre negro de Withington y Wythenshare, al sur de Manchester. Gracias por todos los bonitos mensajes. Volveré más fuerte. Volveremos más fuertes», concluye el texto del delantero internacional del Manchester United.
Marcus Rashford es conocido no solo como un gran futbolista, sino como un ser humano brillante que ha entregado donativos en recursos económicos muy altos, en beneficio de los niños más desposeídos.

Periodista Marco Tulio Vega.

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