La antorcha olímpica sigue su recorrido a pie o en barco
El relevo de la llama olímpica de los Juegos de Tokio, atrasados un año a causa de la pandemia, que iniciara el pasado 25 de marzo en Fukushima (noreste de Japón) sin público, continúa su recorrido camino al comienzo de los JO el 23 de julio pese a la reticencia de la población.
La antorcha de oro rosa, que tiene en el extremo superior forma de flor de cerezo, fue encendida en el simbólico complejo deportivo J-Pueblo, que sirvió de base a las operaciones de socorro tras la catástrofe nuclear del 11 de marzo de 2011, que siguió al terremoto y al tsunami.
La presidenta de Tokio-2020, Seiko Hashimoto, aseguró en la ceremonia de lanzamiento que la llama olímpica será un «rayo de luz al final de la oscuridad». «Esta pequeña llama nunca perdió la esperanza y ha esperado este día como una yema de cerezo a punto de florecer», agregó. Uno de los relevistas porta la antorcha olímpica a bordo de un Barco Chintoro, una embarcación típica japonesa utilizada durante un festival local en Handa, en la prefectura de Aichi, que se remonta al Periodo Edo (1603-1868). La llama olímpica recorrerá cada rincón de Japón, por tierra o por agua, hasta el día de la inauguración de los Juegos.
El relevo de la llama olímpica, al igual que los propios JO, es algo muy diferente al de ediciones anteriores, pues los espectadores tienen que llevar mascarilla y no podrán animar. De hecho no han podido participar en la ceremonia de lanzamiento, ni en lo que se lleva del recorrido de la llama.
Pero el público podrá seguir el trayecto, que pasará por los 47 departamentos de Japón antes de llegar al Estadio Nacional de Tokio para la ceremonia de apertura de los Juegos el 23 de julio.

Periodista Marco Tulio Vega.

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